Espesa instantáneamente alimentos y bebidas, lo que reduce considerablemente el tiempo de preparación.
No altera el sabor.
No es necesario calentarlo y se mezcla fácilmente con cualquier tipo de alimentos o bebidas, fríos o calientes.
Mantiene la consistencia deseada por largo tiempo.
Se mezcla fácilmente con todo tipo de alimento líquido, sin formar grumos.