PARA USO ORAL: Mezcle un sobre con 210 mL de agua y agite hasta que el polvo se disuelva completamente. Una vez preparado, refrigerar la porción no usada y consumirla dentro de 24 horas.
PARA USO ENTERAL: Mezcle un sobre con 60 mL de agua y agite hasta que el polvo se disuelva completamente y administrar por sonda. Lavar la sonda antes y después de la infusión.